1 de diciembre de 2010

Publicado por Helena en 3:29 2 comentarios



11 de noviembre de 2010

Publicado por Helena en 15:59 6 comentarios
No te prometí mil lunas llenas,
ni bodas de oro ni de plata,
ni en la vida largas caminatas,
mucho menos mañanas amenas.

Vinieron solas dulces collejas,
solos los besos de contrabando,
y las largas noches conversando,
de la mano de Cupido y sus flechas.

Me prometiste amaneceres desnudos,
los que me diste, se quedaron cortos,
al despertarnos nos quedamos absortos,
y con cada beso nos quedábamos mudos.

Vinieron solas las mentiras, los enfados,
y no se han ido, y aún eres un niño,
y te veo, y siento por ti ese cariño.
Y quedan los no puedo, los engaños...

Todo seguirá como hasta ahora
hasta que uno de los dos falte,
que ya no hay nadie que te aguante,
excepto mi corazón y tu copa.

7 de noviembre de 2010

Publicado por Helena en 14:20 2 comentarios
La distancia es
una mala amiga.
Es una puta.

3 de noviembre de 2010

Publicado por Helena en 14:50 1 comentarios

30 de octubre de 2010

Publicado por Helena en 1:22 2 comentarios
Podría gritarte hasta la afonía,
zarandearte hasta el alma,
abrazarte sin ningún arma.
Besarte llenando la vida de alegría.

No me escucharías.

Podría quererte sin querer.
Podría beberme la última gota,
del whisky que llena mi copa,
y susurrarte el significado del amanecer.

No me escucharías.

Podríamos volver al lugar de antes,
de besos encerrados en callejones,
de vasos atrapados en corazones,
y mirándote, decirte que duele amarte.

Y no me escucharías...

29 de octubre de 2010

Publicado por Helena en 0:41 3 comentarios
¿Recuerdas?
Aquellos días de levantarnos,
resacosos y asombrados,
de encontrarnos el uno al otro,
desnudos, y abrazados.

¿Recuerdas?
Cada polvo que sin querer echamos,
uno tras otro, sin apenas descanso,
que no teníamos tiempo para dormirnos,
solo para fumar y volver a besarnos.

¿Recuerdas?
Aquellas collejas, zancadillas, abrazos,
cuando estuvieron a punto de pillarnos,
por no ser precavidos y anunciarlo.

¿Recuerdas?

Porque yo si que recuerdo, recuerdo llamarnos,
recuerdo las cenas,las duchas, los abrazos,
los besos, los fortuna, incluso recuerdo amarnos.


¿Recuerdas?
¿Cuando no nos importó separarnos?

18 de octubre de 2010

Publicado por Helena en 23:13 3 comentarios
Cuando empiece a descansar,
(ya cuando este muerta),
solo quiero gente alegre,
y con posibilidad de fiesta.

Cuando empiece a descansar,
contigo, espero, a mi vera,
no es que muerto te quiera,
solo espero verte a mi espera.

Cuando empiece ya a soñar,
con nuestro cuento de primavera,
crecerán las flores alegres,
bailando en mis cenizas muertas.

Cuando empiece a ser parte,
de esto que llamen tierra,
yo aún esperaré no olvidarte.
y esperaré que tú, aún me quieras.

El día en que yo me muera,
sonará Riego por la rivera,
ondeará la tricolor encima mía,
y mi recuerdo se borrará en la arena...

5 de octubre de 2010

Publicado por Helena en 19:54 4 comentarios
Que a ti y a mi,
siempre nos quedara aquel pasillo,
en el que tantos momentos sin querer,
vivimos.
Siempre nos quedarán los besos robados,
los choques fortuitos,
las collejas a destiempo,
zancadillas con cariño.
Que a ti y a mi,
ya no nos queda nada,
que tan solo los recuerdos,
de vivir nuestra historia malsana,
antes de que dios escribiera nuestro cuento.

Que a ti y a mi,
no siempre nos quedará París,
solo por falta de tiempo.

23 de septiembre de 2010

Publicado por Helena en 0:22 2 comentarios

7 de septiembre de 2010

Publicado por Helena en 22:20 4 comentarios
¡Miralo, ya se lo llevan!
Ante mis ojos, señor.
Allá al calabozo,
allá a la prisión.
Cierto día en Badajoz.
Mire suegro,
nos lo quitan.
Con una sonrisa al menos,
se marchó.
Ni despedirme pude,
hija mía,
recuerda a tu padre,
eso si es un campeón.


Ni un beso, ni un abrazo,
ni tan solo un adiós,
pude darle a aquel hombre,
que por tantos años el corazón
me robó.

Ya se lo llevan, mire suegro,
mirelo,
a aquella plaza de toros,
donde el Señor lo fusiló.


A cualquiera de los cientos de fusilados en la matanza de Badajoz, en concreto a uno,
que sin conocerle de nada, su caso, me llegó al corazón. 

3 de septiembre de 2010

Publicado por Helena en 15:32 3 comentarios
La vida es demasiado corta,
para que nos entre ahora la vergüenza,
las ganas de ponerte de vuelta y vuelta,
los celos que causamos a costa nuestra.

La vida es demasiado corta,
desfrutemos ahora, que podemos,
que ya descansaremos cuando estemos muertos,
o cuando nos lleve de nuevo la tormenta.

Que más da que tu seas azul, yo roja,
que importa tu sangre fría y la mía caliente.
Que molesta tus bicis y mi fuego,
si al tocarnos llego de nuevo al cielo.

La vida es demasiado corta,
dejemonos ya de banales juegos,
empecemos ahora algo nuestro,
nuestro, y verdadero.

1 de septiembre de 2010

Publicado por Helena en 15:42 2 comentarios
Ya tan lejos del principio,
y tan cerca del final.
Tan cerca de tantos sueños,
que por fin he logrado alcanzar.

Ya sin más nada que una maleta,
sin más vistas que las de una nueva ciudad.
Sin olivos ya, sin alergias,
con una nueva meta que lograr.

Empieza ya algo nuevo,
algo desconocido, por qué no, bueno.
Dejé atrás ya cualquier resto,
de aquello que llamaban colegio.

Dame una oportunidad,
comencemos tu y yo algo nuestro,
algo que no tenga nombre.
Parecido a lo que ya tenemos.

25 de agosto de 2010

Publicado por Helena en 16:22 4 comentarios
Se acabo el verano,
sin más abrazos,
sin un simple apretón de manos.

Se acabó tu risa,
en tu sofá derretida,
se acabó apoyarse en tu hombro,
mientras dormía.

Hoy estoy esquivo,
mientras te besaba, insinuarías,
invéntate algo,
androtex ya no servía.

Hoy me caso contigo,
mañana no, ya no te quiero.
Hoy me siento agobiado,
tan solo con un beso.

Empieza una nueva vida,
a tu lado, me decías,
tan solo si me dejas,
que viva tu día a día,

ya sin hipocresía,
sin distancia enemiga.
Inventemos lo nuestro,
de nuevo,
y sin pensar atrás,
volemos.



Porque sin ti, este verano no hubiese sido igual. Porque a pesar de todo, aún seguimos ahí, como el primer día. Y porque a pesar de todo, aún te quiero.
Gracias.

2 de julio de 2010

Publicado por Helena en 17:07 3 comentarios
Soy aquella que tras una máscara,
se camufla día a día.
Aquella niña que se escondía,
cada mañana entre tus sábanas

Soy aquella que no sabe,
ni a que hora se despierta,
por no saber lo que sigue,
a la cama en la que se acuesta.

Soy aquella que no piensa,
en el futuro, ni en el mañana,
aquella que mira al pasado,
de aquellas guerras tempranas.

Aquella que no conoce,
más que amores de una noche,
espaciados por el tiempo,
de trasnoches y dolores.

Aquella republicana,
que quisiera defender,
sus ideales, su causa,
y de nuevo la lucha encender.

Soy aquella falsa, arrogante,
en realidad, niña humilde.
Aquella que solo necesita,
que alguien la cuide y la mime...

22 de junio de 2010

Publicado por Helena en 19:20 4 comentarios
Tomando tu almohada,
como trinchera,
tus brazos como armas,
mi corazón, espera,
ese toque de campana,
que me devuelva a la guerra.
Con banderas blancas,
esperanza ya no queda.

Tomando tu cama,
como campo de batalla,
tu boca y la mía,
como metralletas.
Ya nada falta.
Ya nada sobra.

Coge tu tanque,
yo, cogeré mi avioneta,
y de vez en cuando,
todas las noches,
luchemos,
como luchaban en las guerras.
Publicado por Helena en 18:45 3 comentarios
Aquí estoy,
culpando a tus ojos,
de mi soledad

13 de junio de 2010

Publicado por Helena en 20:29 2 comentarios
La olvidada,
la nueva de atrás de la valla.
Masacrada, pisoteada,
explotada,
La olvidada.

Por aquellos pobrecitos,
que ahora ya no dan la talla,
esos que ya no sienten nada,

aquellos dueños del mundo,
¿que importan la paz,
las personas, las palabras?
Si por un par de duros,
matan hasta a su hermana.

De santos los ponen,
por haber sufrido patrañas,
en tiempos anteriores,
ahora holocaustos causan.

Ni las ayudas humanitarias,
ni esas se salvan,
monstruos atroces,
que a todos engañan.

Acabemos ya con esto,
masacre injustificado,
hijos de las piedras...
Estoy de vuestro lado.

12 de junio de 2010

Publicado por Helena en 20:03 1 comentarios
Ni fusiles ni escopetas,
yacen ya en mi brazo.
Tan solo un burdo lápiz,
que marca hoy mis trazos.

No luché, por, ni contra vecinos,
no apunte desde mi frente.
Solo pude leer, años después,
masacres entre falsos amigos.

No cogí un arma, ni dispararonme
a traición. No mataron a mi padre,
por defender a su republicana nación.
Tan solo escribiré, poemas de rendición.

Yo no hubiera matado a nadie,
por ser tan solo un poeta.
Yo sola y mi burdo lápiz, valen
hoy, más que una metralleta.

8 de junio de 2010

Publicado por Helena en 15:58 3 comentarios
Si te miro y te beso,
no es por gusto ni admiración,
ni por sexo ni pasión.
Es porque al hacerlo,
me olvido de este mundo,
y me paso a uno mejor.

30 de mayo de 2010

Publicado por Helena en 17:56 4 comentarios
Utopías en kilómetros,
¡no imposibles!¡que os den!
Se quedan en cenizas,
al salir tú y yo del edén.

Kilómetros empolvados,
desengrasados de amor.
Se desgastan a la vez,
que nos olvidamos,
tú y yo.

¡Malditos kilómetros!
Traidores de amores,
infieles a la distancia,
con la facilidad del que engaña...

19 de mayo de 2010

Publicado por Helena en 16:03 2 comentarios
¿Y si no dejo nada atrás?
¿Y si soñar con tu pecho,
es la única verdad,
que me acompañará hasta mi lecho?

Qué será de mi yo mas secreto,
¿es la única verdad?
¿un único pensamiento?
o serán tus ojos de camarero...

Qué quedará de mí,
de mis actos, de mis hechos,
si  cuando me vaya, se olvidaran,
quizás de lo  malo, seguro de lo bueno.

Se acordarán de mí,
al verte, al veros.
Y cuando os vayais,
¿qué quedará de todo aquello?

¿Y si no dejo nada atrás?
¿Y si todo lo vivido,
se queda en un rincón oscuro
donde solo cabe el olvido?

11 de abril de 2010

Publicado por Helena en 15:23 7 comentarios
Tantos años hace ya,
de aquel 14 de abril,
pero aún no se ha olvidado,
aquel sentimiento de puños levantados,
de corazones rojos,
amarillos y morados.
Y como aquel sentimiento,
por la guerra fue truncado.

Aún queda la esperanza,
de que vuelvan tiempos,
en los que ya no quepa la venganza.
Y por aquellos que dieron su vida,
pensemos que no la dieron en vano,
que quizás ahora no,
pero dentro de unos años...

Hoy recordamos,
héroes, reformas, hermanos,
que se fueron, sin tener a nadie al lado.
Y que su historia, muchos ya olvidaron.

Así que celebremos, hoy
y cada día del año,
que hace ya 79 primaveras,
en España, hubo algo sensato.
Creo que lo llamaban,
el sentimiento republicano.
Publicado por Helena en 14:13 3 comentarios

7 de abril de 2010

Cramatiga

Publicado por Helena en 0:51 7 comentarios
Hecho de menos esos echos,
que más de una vez me hicieron sonreír.
Hecho de menos esos echos,
que hacían que fuese feliz.
¡Haber si te veo!
¡Haber si en la verdad puede a ver matices!
¡Hay! Me duele corazón,
saber que ahí más verdades por saber,
ay están, ay afuera.
Solo las tubo que ver.
Y si las metes en un tuvo,
quizás, aprenderás a leer.

5 de abril de 2010

Estrés

Publicado por Helena en 23:07 4 comentarios
No hay tiempo ya,
para sentarse y olvidarse de todo.
De prisas y obligaciones.
De políticos infumables,
trabajos no remunerados.
Imposible ya,
dar de comer a las palomas,
con tu ya olvidado abuelo.
Si lo consigues,
solo verás,
gente corriendo de aquí para allá,
sin ni si quiera mirar,
a quien a su lado está.
No hay tiempo ya,
de mirar al más allá,
y al final y al cabo,
solo seremos sombras.
¿Qué más da?

9 de marzo de 2010

Un poco de té

Publicado por Helena en 21:06 4 comentarios
Me apetecería, si es tan amable,
un poco de leche con té.
Mientras le cuento mi historia a usted.

Nací un frío mes de octubre,
en mi amado Madrid.
Allí nací y crecí,
hasta que pude morir.
Con uñas y dientes,
mi amado Madrid, defendí.
Y solamente quedaron,
dos hijos desconocidos de mí.

Quien se acuerda ya de mi historia,
quien recuerda como morí.
Ni si quiera yo lo sé,
solo sé, que caí presa de sus labios,
presa, del fusil.

Y allá me llevaron, donde el sol nunca se pone,
donde acompañada, me fui.
Entre escombros y metrallas,
entre amigos y camaradas, me fui.

Y ahora, ya nadie sabe nada,
de aquel día de Madrid,
de como una heroína, cayó,
sin ni siquiera poder decir adiós.

Y a mis hijos, solo les quedó la desesperación.
Porque su madre ya no estaba,
y no les había dicho adiós.

Porque quizás estaba en Francia,
quizás, solo en el almohadón,
en uno de esos sueños rotos,
rotos, por el dolor.

Una más de tantas historias, para el buen historiador.
Una muerta más, para los sin corazón.
Pero un alma abatida, para mis hijos, que lloran por mi perdón.

Y esta es mi historia, querido señor,
hágala saber, pues así, no moriré.
Y sí mis hijos se acuerdan de mí,
por favor, dígales, que viví feliz.
Y que si me fui... Yo no lo quise así.

No haga que los de arriba se olviden de mí,
porque ellos tuvieron la oportunidad,
de vivir.
Y contar su historia, e incluso también pudieron mentir.


Así que, hágala saber, querido señor,
que esta es mi historia,
vivida con alegría, muerta, con honor.

7 de marzo de 2010

Tú, el perfecto hijo

Publicado por Helena en 18:26 3 comentarios
Un hijo no puede irse.
No puede abandonar a su madre.
Y tú, como buen hijo,
la acompañaste en su final.
Allí estabas.
Tan sonriente como siempre,
estoy segura de ello.
Allí estabas.
Cuidando de que todos mis recuerdos,
se quedasen bien guardados.
Sin poder olvidarte jamás.
Como buen hijo,
ahí sigues, junto a tu madre,
tu madre, buena, santa.
Y rodeado de aquella tierra,
que tantas veces hemos pisado
Tierra que ahora está impregnada de vosotros,
que cada vez que piso me recuerda que ya no estáis.
Un hijo, que no ha abandonado a su madre.
pero sí a los demás.
Y tu hijo, como buen hijo,
siempre te recordará,
porque todos le hablamos,
de su buen papá.

26 de febrero de 2010

Publicado por Helena en 20:53 1 comentarios
Ojala la luna te lleve con ella.
Ojala el viento borre tus huellas.
Pero ya no puedo evitar,
que tu corazón rozase el mío.
No puedo evitar haber sido otra presa,
en tus manos.

Ojalá la luna te ciegue.
Ojalá el viento barra tu nombre.
Pero nada evitará ya,
que me robaras el alma.
Que tu voz quemase mi cuerpo.

Quisiera reducirte a cenizas,
a escombros,
quisiera que no quedase rastro de ti.
 Pero eso no hará,
que lo que pasó,
no vuelva a pasar más.

24 de febrero de 2010

Publicado por Helena en 23:58 3 comentarios
Alguna vez muero por dentro,
por querer ser otra cosa.

Muero en silencio.
Muero por no ver el sol en mis ojos,
si no la luna roja.
Por los cuchillos que se clavan,
por manos, que no aman.
Muero, por fuera,
gritando y sufriendo,
porque me atan.
Cobardes manos que atacan,
ganaros de otra forma la fama.
Porque yo muero cada vez,
que oigo una carcajada.

Y sobre todo muero,
porque los cobardes,
me matan.

21 de febrero de 2010

Publicado por Helena en 19:21 2 comentarios
Solo somos una historia inexistente,
sin principio ni final.
Solo somos besos robados,
noches interminables,
que no duran más de cinco minutos.
Y si solo somos eso,
por qué será que te necesito tanto.
Publicado por Helena en 17:14 2 comentarios
Quedamos en que solo sería una vez.
Una sola.
No más llamadas a escondidas, ni más mensajes en un chino que solo entendemos tú y yo. Ni tampoco más baños al amanecer para limpiarnos el sudor de nuestros cuerpos.
No más drogas, no más sexo a la luz de las estrellas ni a la música de los 70.
No más charlas desnudos y fumados, contemplando nuestros cuerpos con asombro.
No más miradas furtivas a mis pechos, ni a tu polla. No más paseos en el coche de los horrores.
No más cafés solos con hielo, ni caciques con naranja. No más viagras a base de besos.

Quedamos en que solo sería una vez.
Una sola.
Y ya va toda una vida

17 de febrero de 2010

Publicado por Helena en 16:30 6 comentarios
El principio del fin comenzó cuando te conocí.
Cuando comprendí que eramos como dos yogures que acaban de conocerse, con fecha de caducidad. Sí, una fecha de caducidad desconocida por ambos, pero los dos sabíamos que existía, que no podía llegar más allá de no salir de la cama durante días y días, de los cigarros que echábamos a medias ni de la música a volumen de éxtasis. Ni tampoco iba a ir más allá de besarnos desesperadamente, de tratarnos como a desconocidos mientras conocía todos los rincones de tu cuerpo.
Cuando comprendí que no estábamos hechos el uno para el otro, aunque sé, que sí volviésemos a vernos, sería imposible evitarlo. Evitar esos días en los que tu cuerpo chocaba contra el mío y en los que vibraba el colchón a base de orgasmos. No podríamos evitar reírnos desesperadamente, como diciéndonos calla y besame, y tócame, y ámame, y muérdeme, y no te vayas.
Y no lo evitamos.
Y el principio del fin, aun no ha llegado, pero llegará, no te preocupes. Cuando llegue, te avisare.

16 de febrero de 2010

Publicado por Helena en 21:09 2 comentarios
Volvemos al lugar donde tantas cosas han pasado.
Donde sonreíste por primera vez al ver pasar mi rostro devolviendote la mirada. Donde me quede embobada mirándote y pensando por qué ese chico no era para mí.
Volvemos al lugar donde rocé tus labios por primera vez. Y por última.
Donde tantas lágrimas derramé en tu nombre. Y donde la felicidad se hallaba oculta debajo del colchón. O de las sábanas.
Dónde el alcohol desgarraba el alma. Donde la música nos envolvía y tus risas eran calladas. Donde nos contamos mil historias que quizás eran mentira. Nunca lo sabrás.

Y nos volvemos a mirar, y Aristoteles resucita de su tumba para decir que es imposible que el mundo paré de girar, pero descubre que es posible. Mientras estamos juntos.
Publicado por Helena en 20:44 4 comentarios
Porque contigo no existe el tiempo,
ni los excesos.
Porque el sexo, drogas y rock and roll,
cobra sentido.
Las risas no son siempre nerviosas.
Son escandalosas.
Los suspiros.
Los gemidos.
Los ronquidos.
Tu brazo rozando el mío.
Tú vida tan lejos.
La mía....
La mía siempre fue tuya.

23 de enero de 2010

Te odio

Publicado por Helena en 15:16 2 comentarios
-Te odio.
+Me odias? ¿Qué odias de mí?
-Odio la forma en que te muerdes el labio cuando hacemos el amor, odio tus besos, odio los ratos en los que nos quedamos muy callados mirándonos el uno al otro, odio cuando me tocas el culo y me dices que me encanta....
+¿Todo eso odias de mí?
-Espera, no he terminado. Odio cuando te ríes y te salen esos dos hoyuelos junto a tus labios, odio que me hagas cosquillas, odio que vayamos al cine y no veamos la película, odio que cada beso sea como el primero, odio que me digas que manos tan bonitas y pequeñas tienes. Y sobre todo, odio que en cada viaje no sueltes mi mano mientras conduces, ni aunque yo me duerma.
+Pero... ¿Todo eso no son cosas buenas?
-Precisamente, porque cuando me falten, odiaré no tenerlas. Porque odio amarte, si no es para siempre.

19 de enero de 2010

No importa

Publicado por Helena en 22:37 6 comentarios
No importa, no digais nada sobre o acerca de él.
Ya se que vosotros no le amais, ni le admirais,
ni siquiera podríais llegar a entenderlo.

Pero yo no puedo evitar fijarme en esa sonrisa,
y esa mirada, que aunque digais que no, hiela el alma.

No puedo evitar sentir su respiración cuando pasa
cerca de mí.
Así, como tampoco puedo ignorar ese revuelo que puede formar
con solo hablar.

Pero también conozco sus defectos.
Todos y cada uno de ellos,
y lo conozco serio, y enfadado consigo y con el mundo.
Y aún así, sigue estando guapo.
Lo conozco infiel, y mentiroso, y culpable,
pero también capaz de reparar todo el daño que ha causado.


Y todo eso no importa cuando lo tienes al lado,
cuando puede ser la única bocanada de aire fresco
que de sentido a tu existencia.
Cuando lo ves despertarse a tu lado,
y comprobar que de verdad existe, que no es una imaginación.

Y vosotros todo eso no lo sabeis, ni lo podreis saber nunca,
ni podreis ver esos pequeños detalles que lo hacen tan especial.
Nunca podreis apreciar como sonrie mientras bebe una copa.
Nunca, nunca, podreis comprobar la calidez de sus abrazos.
Nunca, podreis probar uno de esos besos que te paralizan,
la mente y el pensamiento.

No me digais lo que tengo que hacer para olvidarle.
Porque no quiero tener que olvidar esos recuerdos con él,
ni tú lo conoces como para poder aconsejarme.
Ni que si lo quiero, es porque no se como es.

Yo sé perfectamente como hacer que se ria,
y que llore, y que sufra.
Sé perfectamente como hacer que me bese,
cuando yo quiera y donde quiera,
haciendo parecer que es él,
el que se muere por darme un beso.
Sé como hacer que sonria cuando está enfadado,
muy enfadado, y como excitarlo hasta explotar,
incluso que el tono de voz hay que usar,
en el momento justo,
para que se entregue totalmente.


Y sé, y conozco cada uno de sus sueños,
sueños de su niñez, sueños de conventirse en estrella del rock and roll
o quizás del deporte.
Conozco ese lunar, inconfundible en el centro de su espalda,
y esa cicatriz que tiene en su brazo derecho, por historias que solo yo se
Incluso esa pequeña arruga, que aparece en su frente cada vez que sonrie-


Así que no me hableis de amor, ni de lujuria, ni de pasión,
si no habeis conocido como él, hace el amor.
Y como es capaz de excitarte con solo sus manos.
Y como con un beso, puede llevarte al cielo.
No hableis de todo eso,
si no sabeis que la frase " mañana si te he visto no me acuerdo..."
no tiene cabida con él, no digais nada.
Porque cuando estás con él no existe el mañana.


Y sí, amar, quizás amemos todos.
Pero para mí,
sin él no existe el amor.

 

Nunca he tenido el corazón tan rojo. Copyright © 2012 Design by Antonia Sundrani Vinte e poucos