Podría gritarte hasta la afonía,
zarandearte hasta el alma,
abrazarte sin ningún arma.
Besarte llenando la vida de alegría.
No me escucharías.
Podría quererte sin querer.
Podría beberme la última gota,
del whisky que llena mi copa,
y susurrarte el significado del amanecer.
No me escucharías.
Podríamos volver al lugar de antes,
de besos encerrados en callejones,
de vasos atrapados en corazones,
y mirándote, decirte que duele amarte.
Y no me escucharías...
30 de octubre de 2010
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2 comentarios:
Que feo que no escuchen tanto amor. no?
Un beso grande, yo te leo.
Facu.
Te encontré en un pajar de bits!!
Hay seres condenados a no entenderse, y a veces creen que gritando sus frustraciones se entenderán mejor.
Sin embargo hay otros que con solo mirarse todo fluye.
Me encantó tu entrada, un beso.
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